Una de las preguntas que más suelen hacerme en las búsquedas editoriales como agente literaria es cuánto tiempo tarda una editorial en decidir si publica o no un manuscrito, seguido de cuándo se publicará mi manuscrito una vez que la editorial ha decidido contratarlo. Y, como en otras muchas cosas, no hay una respuesta correcta porque depende de muchos factores.

A una editorial le puede llevar unos meses leer y evaluar un manuscrito, así que lo mejor es contar con un plazo amplio, unos seis meses, para no frustrarse cuando pase la primera semana y no hayamos visto resultados. Sin embargo, a mí personalmente me ha ocurrido que si a un editor o a una editora le gusta mucho un libro, a la semana te lo dice. Si no le gusta nada un libro o no entra en la línea editorial que están buscando, a la semana también puede que te lo digan. Pero esto ocurre, sobre todo, cuando tienes una comunicación más directa con el editor/a.

En este mundo lleno de prisas, las cosas que se cuecen a fuego lento cuesta bastante asumirlas. Personalmente como agente literaria, a veces siento cierta presión cuando todas las semanas me preguntan si hay novedades sobre los manuscritos. Es una presión compartida (como los éxitos y fracasos de los que hablé en El rechazo editorial a una agente literaria) porque yo también quiero recibir novedades, pero por lo general, no las hay y tampoco hay una explicación. En las búsquedas editoriales, no hace falta hacer algo todas las semanas, porque la mayor virtud es, sobre todo, esperar y mantener el radar alerta para aprovechar oportunidades (recepciones de manuscritos que se abren y otros).

Lo mismo ocurre una vez que la obra está contratada. La sorpresa de mis autores es mayúscula cuando se enteran, en algunos casos, de que la obra se publicará el año siguiente. Me gusta advertirlo de antemano porque, aunque no ocurre siempre, cabe la posibilidad y es mejor que sepan a qué atenerse.

Os cuento, hasta el momento, qué tiempos hemos manejado a la hora de publicar una novela:

– Publicaciones para el siguiente año (tiempo de espera largo).

– Publicaciones en los tres próximos meses (tiempo de espera muy corto).

– Publicaciones a lo largo del año en el que se firma el contrato (tiempo de espera medio).

Por lo general, si por cuestiones de programación, por temática del libro o por aprovechar algún evento, a la editorial le interesa sacar el libro rápido, se hace. Si tienen una cartera muy apretada o unas líneas ya muy marcadas de actuación durante ese año del contrato, tienen que colocarte en el siguiente. O si están contratando para cerrar algún trimestre del año actual, entonces saldrás en algún momento de los siguientes meses. Este año ya hay algunas editoriales con programaciones llenas para el año actual e, incluso, para dos años vista. Voy a repasar 42 editoriales en mi taller editorial mensual (cada mes abro nuevas plazas, tenéis que ser suscriptores para recibir la info) para ver este tipo de variables en cada una de ellas.

También he hablado sobre la temporalidad de publicación con tres editoriales diferentes.

Espasa nos cuenta:

«No hay una norma en este tema. Se puede firmar el contrato y publicarse a los tres meses o que pase un año. El máximo se supone es 18 meses entre la firma y la publicación. Todo depende de cuándo le interesa al editor publicarlo por múltiples razones: mejores tiempos para el libro, hueco en el plan editorial, que se considere que es mejor publicarlo en una determinada época del año, que se tenga en cuenta el perfil de autor y si ha publicado recientemente…».

Desde Contraluz editorial nos dicen:

«Complicado. Normalmente los contratos contemplan la publicación a los 18/24 meses de la firma. Respecto a cuando se publica… depende de las necesidades del sello, de la planificación editorial, del momento (si hay una peli o serie, por ejemplo, y se quiera salir a la vez). Hay editoriales que suelen tener calendarios cerrados a dos años, y en ese sentido tienen poco margen de maniobra para publicar autores con cierta presteza».

Por último, en Almuzara me comentan:

«Depende mucho de diversas circunstancias, fundamentalmente del género en que se inscriba el original, ya que hay géneros en los que el número de originales y/o contrataciones no es tan elevado como en otros. Si hablamos de novela, por ejemplo, el plazo mínimo entre la contratación y la publicación suele estar en torno a los cinco o seis meses (podrían ser menos, porque nosotros tardamos relativamente poco en producir el libro, pero las grandes superficies y cadenas nos requieren conocer las novedades con varios meses de antelación, por lo que en la práctica no bajará de esos cinco meses que te decía). Pero también pueden ser algunos más, porque imagina que una determinada novela se estima como potencialmente muy comercial, como apuesta: en esas ocasiones, aunque el libro se haya contratado por ejemplo en enero, puede ocurrir que se posponga la publicación hasta noviembre, para que esté muy vivo en la campaña de Navidad».

No hay una respuesta correcta, lo estamos viendo. Depende de múltiples variables. También se habla mucho de meses buenos y meses malos para publicar. Es cierto que he tenido casos en los que se ha publicado en uno de esos meses que la gente rehúsa y hemos corroborado que sí, que es un fiasco. Pero con otros libros, publicando en esos mismos meses gafados, la cosa ha ido bastante bien. Creo que últimamente nos tomamos muy a pecho lo del tiempo, y necesitamos, más que nunca, ponernos calma. Porque con calma, estoy segura de esto, las cosas salen mejor. Ahora bien, a nadie le amarga un dulce y si salimos en los próximos tres meses… No seré yo quien lo rechace 🙂

FUENTE: LA REINA LECTORA